Todos sabemos que para tener una piel uniforme debemos cuidar nuestra piel y cabello y para ello las mascarillas son imprescindibles.En este post hablaremos de todo lo que necesitamos saber sobre cómo actúan las mascarillas en nuestra piel.

Las mascarillas caseras

Para empezar  hay que saber que una piel luminosa, cuidada y tersa es el significado de buena salud y algunas de las opciones que hay son las mascarillas para cuidar nuestro rostro.

Lo más importante para que un tratamiento funcione y sea realmente efectivo, es imprescindible conocer las características y el tipo de piel (seca, mixta, grasa) ya que las reacciones a cada una de estas pueden ser distintas.

Las mascarillas faciales eliminan las células muertas de nuestra piel, hidratan y ayudan a atenuar las líneas de expresión. Existen varios tipos dependiendo de los ingredientes que se utilicen en la preparación y la manera en que actúan sobre nuestra piel, así que debemos tener en cuenta lo que necesitamos cada una de nosotras para elegir correctamente la mascarilla que mejor nos conviene, porque no todas tenemos las mismas exigencias a la hora de aplicarnos una mascarilla.

¿Qué factores intervienen en nuestra piel?

Existen  muchos factores  tanto internos como externos que pueden afectar  negativamente en el aspecto de nuestra piel.

Entre ellos se pueden destacar los siguientes:

  • Poca hidratación.
  • Exposición solar  excesiva a la radiación solar.
  • Un excesivo uso de sustancias químicas como maquillajes etc...
  • Mala nutrición.
  • Alcohol.
  • Tabaco.

Tipos de mascarillas según su funcionalidad

Todas nosotras deseamos lucir  una piel bonita y sana así que por ello, la manera más común es el uso continuo de las mascarillas. Cada piel tiene características diferentes con lo cual la reacción de ante determinadas mascarillas puede ser distinta.

Detallamos a continuación los tipos de mascarillas según su función:

  • Renovadora: acelera y activa la renovación celular y elimina las células muertas de la capa superficial.
  • Efecto aclarante: absorbe el exceso de melanina, eliminando manchas.
  • Efecto reafirmante: Se aplica húmeda y al secarse crea una tensión que reafirma los tejidos.
  • Efecto tensor: se aplica húmeda y al secarse se crea una tensión que favorece la nutrición celular y la circulación sanguínea.
  • Estimulante: estimula los vasos capilares superficiales y favorece la nutrición de los tejidos.
  • Hidratante: evita la evaporación del agua superficial de la piel, creando una barrera de protección y favoreciendo la desaparición de las arrugas y reafirmando las líneas de expresión facial.
  • Exfoliante: permite  la eliminación de células muertas y secreciones de la piel.

Consejos para los procedimientos de las mascarillas

Al menos debemos dedicar una hora del día o de la noche a tu rostro. Antes de aplicar la mascarilla que necesitemos, hay que exfoliar y lavar adecuadamente nuestro rostro.

Lo recomendable es exfoliar la cara al menos dos veces a la semana para remover las células muertas ya que así conseguiremos aplicar las mascarillas y lociones para que de esta manera estas hidraten la piel sana.

Algo importante es que si no nos exfoliamos la cara, lo que hacemos es aplicar los productos sobre la piel muerta y como bien sabemos será más difícil ver los beneficios que estas nos proporcionan y que tanto deseamos.